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Los libros

Por Alejandro Lavquén



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Literaturas antiguas orientales (Editorial Pueblo y Educación, Cuba). Luis Rogelio Nogueras. El volumen da cuenta de la literatura antigua egipcia, mesopotámica, hebrea, india y china. Para exponer cada una de estas materias el autor toma textos destacados de cada civilización. En el capítulo introductorio, Luis R. Nogueras se refiere al marco histórico de las civilizaciones de Oriente, explicando que “el estudio del marco histórico del Oriente es imprescindible para conocer el desarrollo literario; este, como fenómeno de la superestructura, refleja los cambios que se producen en la vida económica y en las relaciones sociales de cada civilización. El estudiar el marco histórico del mundo antiguo, nos permitirá analizar las sociedades clasistas más antiguas del mundo, buscando los factores objetivos que determinaron su surgimiento y evolución”. El estudio es obviamente dialéctico y, por lo tanto, científico en el sentido de que no se concibe la literatura, de cada pueblo, como una abstracción, o entelequia si se quiere, ajena a la lucha de clases de un determinado momento histórico en la formación de las clases sociales, lo que queda reflejado en la literatura de los pueblos mencionados.

La literatura de la época en estudio manifestaba, coincidentemente, a reyes y héroes pertenecientes a las castas dominantes. Un ejemplo de ello es el poema que ensalzaba el “triunfo” del faraón Ramsés II en la batalla de Kadesh, o las victorias de Rama en el poema de Valmiki. Los poemas destacan a dos señores, faraón y príncipe, como símbolos de dos sociedades regidas despóticamente. Esto, independiente de la belleza de los poemas. Por otro lado, tenemos el caso de la literatura hebrea, compilada fundamentalmente en el Antiguo Testamento de la Biblia y en el Talmud, textos que contienen “mitos, leyendas, relatos, tradiciones, creencias y doctrinas” de los hebreos. El autor explica que: “A diferencia de otros libros considerados sagrados en la antigüedad, que quedaron como mero testimonio de una etapa histórica específica, la Biblia merece aún tal consideración para muchas personas del mundo contemporáneo. Ello se debe, en buena medida, a la coacción y distorsión de la realidad que han elaborado los organismos ideológicos del judaísmo y del cristianismo, y ejercido férreamente sobre masas ignorantes y supersticiosas, oponiéndose siempre a cualquier intento desmitificador que, por ser contrario a sus intereses, son tenidos por herejías o desviaciones”. Esta observación permite, con claridad, conocer y tener en cuenta la importancia de la literatura antigua y su uso posterior. Su influencia en las generaciones venideras. Para el caso de las otras literaturas, el autor sigue una metodología de estudio en el mismo sentido de las anteriores, conformando un cuadro bastante didáctico del tema en cuestión.

El Imperio Vikingo de Tiahuanacu (Ediciones de Nuevo Arte Thor). América antes de Colón. Jacques de Mahieu, destacado profesor e investigador francés radicado en Argentina, nos dejó este elaborado libro sobre un tema bastante desconocido por el público general. “Estamos en el año 967 de nuestra era, cierto día de verano. Siete barcos de líneas afinadas, cuyos flancos cubiertos de escudos centellan bajo el sol del trópico, se acercan a Panutlán, un pequeño puerto de pescadores que lleva, desde la conquista española, el nombre de Pánuco, situado en el golfo de México, en el actual Estado de de Veracruz. Algunos de ellos, que avanzan a remo, velas cargadas, plantan su roda en la arena. Unos hombres de gran estatura, blancos, rubios y barbudos, saltan a la playa, gladio o hacha en mano. Para los vikingos del jarl Ullman, es éste el final de una travesía sin historia. Es éste también el punto de partida de una increíble epopeya que se va a desarrollar a lo largo de unos quinientos años”. Así comienza De Mahieu su narración y entrega de argumentos para demostrar la presencia vikinga en América. El volumen es interesante desde varios aspectos, histórico, arqueológico, filológico, étnico y geográfico. La presencia de vikingos de schleswigenses en Mesoamérica y Sudamérica antes de la llegada de Colón, se nos indica, es establecida con “pruebas tangibles a las que nadie ha podido oponer el menor argumento”. Algunas de ellas son los asentamientos arqueológicos encontrados, por ejemplo, en Tacatuí, Paraguay, o en Sete Cidades, Brasil, o las inscripciones rúnicas.

Los sucesos comienzan con la llegada de los vikingos de Ullman, como ya se ha dicho, a las costas de México, convirtiéndose en dominadores de  los toltecas e imponiéndoles un orden social cuando éstos sólo eran una tribu, asumiendo, además, Ullman el papel de rey. Posteriormente, en el año 986, habrían incursionado hacia el sur, hasta territorio maya, donde fueron rechazados. Entonces, un grupo de vikingos navega hasta territorio sudamericano, recalando en las costas de la actual Venezuela, y pasando por Colombia alcanzan el Océano Pacífico. Desde allí viajan en canoas rumbo a Ecuador, para luego llegar al norte del Perú y el puerto de Ilo, donde desembarcan. El viaje continuó hacia el altiplano, finalizando en el Titicaca, donde se afincan y fundan Tiahuanacu –o Tiahuanaco-, dando forma al antiguo imperio, hasta que sufren una invasión de pueblos venidos desde el sur, entre ellos aimaras, que toman la ciudad y arrasan con todo, pasando desde entonces a convertirse el antiguo imperio en un período oscuro del que no se tiene noción real en sus orígenes, salvo el mito y las leyendas. El asunto es que los vikingos, en sus incursiones, también lograron arribar a regiones de Brasil y Paraguay, donde incluso en las lenguas aborígenes existen palabras derivadas del norré, que era el idioma de los vikingos schleswigenses ¿Ficción, coincidencias arqueológicas, similitud de algunos vocablos?, sea lo que sea, el libro resulta interesante de principio a fin, desarrollando un tema sobre el cual aún queda mucho por dilucidar y debatir.  

 

 

Relatos y cuentos breves (Editorial Amanuense). Primer libro de Miguel González Troncoso, que además es orientador familiar con mención en relaciones humanas. El volumen contiene veintinueve relatos breves de variadas facturas que nos hablan de la cotidianidad, principalmente de temas, o anécdotas, vinculadas al servicio público –de hecho el autor se desempeña como empleado público-. Miguel González utiliza u lenguaje directo y las tramas son sencillas e involucran personajes comunes y corrientes, trabajadores que deben diariamente luchar por su sustento y batallar con las arbitrariedades de una sociedad marcada por el individualismo. También está presente el tema político y los años de dictadura. Algunos de los relatos son: La maleta del poeta; El mentor; Los torturadores; Pelirrojo, platinado y rubio; El uniforme.  

 

 

 

 

 

En off (Editorial La Trastienda y Asterión Ediciones). Poemario de Astrid Fugellie, poeta puntarenense con varios títulos publicados. El libro que hoy nos convoca se divide en dos partes: Asteriza e Insomnio. En la primera parte, Asteriza –que puede ser una sola mujer, o quizá todas las mujeres juntas, es la protagonista central, que se manifiesta a través de una especie de viaje dentro de la memoria, el presente y el futuro: “Te has acostumbrado/ a los adioses/ a que todo termina/ tristemente/ a que las calles se despiden/ y ya no vuelven”. La poeta Consuelo Hernández, de la American University, dice sobre Fugellie que “sorprende siempre por la capacidad casi sobrehumana para transformar el lado más oscuro y trágico de la vida en materia bella y luminosa”.  

 



 



 

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Los libros.
"Literaturas antiguas orientales", Luis Rogelio Nogueras; "El Imperio Vikingo de Tiahuanacu. América antes de Colón" de Jacques de Mahieu; "Relatos y cuentos breves", de Miguel González Troncoso; "En off", de Astrid Fugellie.
Por Alejandro Lavquén