Proyecto Patrimonio - 2013 | index | Augusto Rodríguez | Autores |




 

 

 

 


Mi patria es la irrealidad

performance I

Colección Escritores en su tinta. Cascada de palabras/ cartonera
Ciudad de México DF,  2012

Augusto Rodríguez

 

 


 

. .. .. .. ..  

Futuro y presente esplendor

Rafael Courtoisie


Las palabras entretejidas en una envolvente que integra racionalidad y a la vez energía plena, subconsciente, de la materia proveniente de los sueños; el discurso como cosa en sí cuya categoría existencial puede ser habitada y comprendida, el paso más allá del neo barroco lezamiano que comenzaron a dar figuras de la talla del cubano José Kozer y del uruguayo Eduardo Espina; la voluntad de decir y de fundar el decir sobre una solidez orgánica y disfrutable, asimilable, nutricia; la plena conciencia de la poesía como discurso central en el nuevo milenio, como fundación de un poder trascendente; el conocimiento y el recurso de la intertextualidad que integra una reflexión ensayística que remite a Michel Foucault y a diversos pensadores recientes con una propuesta de construcción del saber que parte de la abducción y del establecimiento de relaciones trans empíricas que superan o tienden a superar la falacia positivista desde y mediante el contundente hacer poético; la fundación de una certeza absoluta sobre un tallo infinitesimal de vidrio delgadísimo y sin embargo firme,  poderoso; la voluntad de ver que sigue a la voluntad de saber y supera la voluntad de mentir; la concreción formal de una poesía en prosa cuyo torrente abisal de vocablos encuentra el ritmo y la misión secreta de cada sonido en una desmesura controlada y efectiva, en el empleo de una hybris que es aporía textual puesto que desemboca en una sophrosine, en un equilibrio donde el prodigio se instala siempre al borde del abismo y, sin caerse, logra decir, logra verter en la corriente sintagmática ese esplendor, ese dolor y esa dicha de la poiesis; son características del proyecto, de la palabra hecha proyecto poético de Augusto Rodríguez.

“Mi patria es la irrealidad” es, inicialmente, un verso de Kozer. Ese verso ahora es resignificado, ampliado, re-textualizado en este libro que augura un “futuro esplendor” desde la solidez de un esplendor presente.

“Mi patria es la irrealidad” es, por otra parte, la prosecución de la duda como método. Y no se trata de la duda  cartesiana sino de otro modo basal de concebir el discurso, un modo dialéctico y fruisible, un modo donde la vibración y la oscilación sonora y sintáctica amplían y profundizan la dimensión semántica.

“Mi patria es la irrealidad” es un ejercicio de libertad y una composición que cuestiona la historia textual del martirologio y de las consignas desde una disolución serena de esas mismas consignas y desde un examen calmo, y por calmo, hondo, del contenido moral de las palabras y de la crasa virtualidad en ocasiones oculta detrás de la apariencia de ese “contenido moral”, cuya vehemencia a veces es tan solo una máscara del vacío: “ningún cuerpo es tierra firme. los cuerpos se embarcan y vuelan en distintas direcciones. los planetas cada día se ven más lejanos. una voz nos recuerda el pasado y a la palabra dios. los cuerpos niegan su origen y se escoden en la carne. ningún cuerpo será jamás bandera, patria o muerte.”

Pero “Mi patria es la irrealidad” es también la seguridad de que un espacio de plenitud, de saber en el decir, se abre en la articulación del texto, y más allá del texto, en esa actitud eminentemente poyética, creadora.

No se trata de un libro, no se trata de un libro de poesía, no se trata de un cúmulo de palabras que procuran atrapar imágenes, no son jaulas de barrotes de versos que custodian la ilusión de un vuelo.

Se trata más bien de movimiento, de puro lenguaje en alto.

 

 

 * * *

 

 

La poesía es un cáncer hermoso de Augusto Rodríguez

José Kozer

 

 

La intensidad expresiva sostiene todo el andamiaje de Mi patria es la irrealidad de Augusto Rodríguez. La sostiene contrapunteando Muerte y Poesía, dos figuras sólidas camino de la descomposición: la sostiene desde la visión del moribundo en su lecho de muerte, y la presencia de la poesía, nunca ajena a la Muerte, como paliativo de lo irremediable y lo efímero que es la vida: paliativo que se sabe inútil, y de ahí la desolación que los poemas en prosa de Augusto Rodríguez comunican al lector.

Sagaz, valiente, el poeta penetra las vísceras, tiembla pero no teme enfermedad y Muerte: ve desbaratarse el cuerpo, incapaz de asirse a nada, pues no hay nada a que asirse. En su temblor va dejando la huella, el rastro poético de un dolor, de una estratagema (que es la propia poesía) hecha para enfrentar la muerte.

El moribundo se sabe futuro de muerte, y sabe desde el horror y el desmembramiento de vísceras y carne y huesos que también “el lenguaje es una muerte fragmentada” y que tras sajar, no hay cortar por lo sano, porque ya lo sano está invadido por la Muerte: el resultado es ese sentimiento de desolación e irrealidad que todo el libro de Augusto Rodríguez canta, cuenta y cuestiona, penetrando, compenetrándose, sin desistir por un solo momento de su intensidad de expresión.

Así, el moribundo avanza renglón a renglón, texto a texto, a su irremediable destino de muerte, tal y como la poesía, intento de salvación, avanza letra a letra, a su propio despeñamiento, un despeñamiento que convierte la poesía en “un cáncer hermoso”, en esa flor del vértigo de muerte que en última instancia Augusto Rodríguez rescata para la vida, desde un rigor poético, y a través de una obra abierta, en el rigor mismo del inminente rigor mortis.



 

 

 

Proyecto Patrimonio— Año 2013
A Página Principal
| A Archivo Augusto Rodríguez | A Archivo de Autores |

www.letras.s5.com: Página chilena al servicio de la cultura
dirigida por Luis Martinez S.
e-mail: letras.s5.com@gmail.com
Mi patria es la irrealidad
performance I
Colección Escritores en su tinta. Cascada de palabras/ cartonera
Ciudad de México DF, 2012 Augusto Rodríguez