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Cartas del Naufragio/ Suites Londinenses (Paracaídas Editores, 2011)

Ultimo Libro (Doble) de Roberto Salazar

Por Miguel Ildefonso

 

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Nació en Lima. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue miembro del grupo poético Neón. Ha publicado las plaquetas: En el Engranaje, 1991, Poemas, 2000; y los libros de poesía: Contra El Muro, 2001 y Arte Rupestre, 2005. Ha sido antologado en los libros: Neón, Poemas sin Límite de Velocidad y 30 Años de Poesía Peruana, Antología de la Tortuga Ecuestre. En el año 2001 obtuvo el primer puesto en el concurso de poesía organizado por la Escuela de Historia de la UNMSM. Acaba de aparecer el libro bifronte Cartas del Naufragio/ Suites Londinenses (Paracaídas Editores, 2011), que será presentado este Jueves 15 de Setiembre, a las 6:30 pm., en la Casa de la Literatura (Jr. Ancash, 207. Antigua Estación de Desamparados). Ingreso Libre.

- En Cartas del Naufragio hay poemas en que dialogas con tu generación o promoción, la del 90, y específicamente con el grupo poético que integraste, Neón. ¿Podrías contarnos cómo fueron tus inicios en la movida poética? ¿Pasada más de una década, que fue Neón para ti?
- Bueno en realidad comencé antes de Neón; iba seguido, incluso antes de ingresar a Literatura de San Marcos, al Anea (Asociación Nacional de Escritores y Artistas) que quedaba en el jirón Puno, esto a mediados de los 80, cuando militaba en la Izquierda Unida, ahí iba solo a escuchar poesía y ver teatro. En una oportunidad se nos acercó a un grupo de chicos una joven de rasgos orientales, no recuerdo su nombre, y nos invitó a leer en Radio Agricultura el siguiente domingo que era Día de los Enamorados, y que llevásemos poemas para la ocasión. Yo tenía unos poemas  primerizos, desde cuando estudiaba la otra carrera, y los llevé. En la puerta de la radio estaba Jorge Hita y Miguel A. Guzmán. Ocurrió que salió el locutor y dijo que solo podía leer uno, y me tocó en suerte a mí, después de ello vino lo de Neón en 1991. Leí junto a todos en la de Lima y de allí vino ese chorro de recitales, reuniones y fiestas; después paró todo. El 93 reinicié mis estudios  en San Marcos, pero ahí se lee poco, creo leí un par de veces en el salón 1 B y ahí fue que le di a un profesor el original de un primer poemario llamado Contra el Muro que tardó más de uno o dos en devolvérmelo pero sin comentario, que fue lo que le pedí. Luego he participado en todos los  recitales que he podido hasta ahora. La experiencia de Neón fue buena en el sentido de iniciarme más frecuentemente en lo de los recitales pero nos faltó publicar algo juntos, excepto lo de la Tortuga Ecuestre y además los buenos amigos que conocí. 

- En Suites Londinenses haces un homenaje a la banda Pink Floyd. ¿Cómo así surgió esta relación poética con los Floyd?
-
Con el poema que te gusta mucho y que está en el libro que se llama UNO SONIDO UNA VOZ. En el momento que te respondo esto escucho Atom Her Mother, una larga suite de rock en forma de  sonidos sinfónicos clásicos. En un poema que no está en esa serie, dije: Pink Floyd, que es mi grupo repetitivo.... Porque es casi lo único de rock que escucho. Antes escuchaba mucho o solo canciones de protesta, Víctor Jara, Kilapayún y Tiempo Nuevo de Perú también. Hay pocos poemas  sobre esa querida banda antes de esta serie, para mí Pink Floyd es una experiencia emocional muy vibrante, creo que escribí estos poemas de suites inspirado en la lectura de una biografía del grupo que me pasó un amigo, el nieto de Enrique López Albújar que lo devoré en un par de horas y descubrí algo genial: las letras de las canciones que componía Sid Barret, que son fuertes directas y con una atmosfera especial. La autora de ese libro considera a ese dandy del siglo XX (a Sid Barret le gustaba vestir bien y contagió a su amigos de eso) como el  heredero de los románticos  ingleses.

- ¿Esta publicación con Paracaídas Editores, libro doble, cómo la ubicas respecto a tus libros anteriores?
- Como un libro decisivo, un buen compendio de poemas actuales, las Cartas del Naufragio, los poemas a Neón encerrados en el título de mensaje A mi Padre sin Forma, los cuales todos son de la época de Neón y estas suites, una especie de afloramiento de las ideas y sentimientos muy pasados . A Juan Pablo Mejía  de Paracaídas Editores le debo su estructura final, pues él cambió los títulos que llevaban los poemas que eran solo números. En el libro  cada título es algo relacionado a esa banda; por ejemplo un poema se llama International Times y ese es el nombre de un periódico de rock inglés de la época hippie, y así por el estilo. De los poemas de Cartas del Naufragio creo que algunos siguen la misma tónica de Ciudad Sitiada, pero no de Contra el Muro que fue una larga saga de mi relación entre la revolución socialista que se forjaba en Perú y el amor largamente buscado; y Arte Rupestre, que es una introspección guiada por la metáfora del tiempo.  En Cartas..., por ejemplo, hay poemas históricos sobre las guerras medievales en Europa para la configuración de las naciones (no sé si hubo esas guerras pero me las imagino ja, ja).

Pero pienso que en un próximo libro, que llamaré Luces de Mayo, sí hay un rompimiento más firme del lenguaje, una experimentación más grande; ojalá vea la luz, pero ya sin los consejos de mi editor (ja, ja).

- Sueles participar activamente en recitales, no solo en Lima, sino en provincias y en el extranjero también. ¿Cómo ves la poesía hoy en día, a diferencia de antes? Me refiero a todo: desde las estéticas, hasta las editoriales que hay ahora.
- Soy muy poco aficionado a escribir sobre poesía, pero me impresiona la facilidad con que actualmente se editan los poemarios, será por la facilidad tecnológica, los costos, etc. Creo que de los 90 para atrás editar era algo difícil, pero la atmosfera de los poetas actualísimos va mucho en lo individual, con poco de la realidad social que aporta  mucho a la poesía. Pienso que las experiencias de las generaciones anteriores fueron más traumáticas que las de ahora. Lo bueno que los  poetas  de ahora deberían contar con que ya se vislumbra una tradición poética peruana iniciada en el siglo XX con el maestro Vallejo, seguido por Martín Adán, etc. Como por encanto vino una  corriente poética  del sur y una corriente de trabajo también, en el sentido de llevar nuestra poesía a las regiones de nuestra patria, le pusimos el nombre que venía de Chile, LOS POETAS DESCENTRALISTAS; en mi blog www.camposdelcielo.blogspot.com suscribo un manifiesto fundacional de este Movimiento que lamentablemente está de bajada por los costos de viajar. También leemos ahora en los parques, en San Luis, en la biblioteca de Comas, etc. Es algo para que en el futuro ojalá se retome. En el extranjero leí en Arica, ahí los poetas  ariqueños nos quieren mucho y es una ciudad donde uno puede desplegar su poesía con el apoyo de nuestros vecinos.


 
Consolación de la Poesía

Eres la voz azulada de los idos para
siempre
el retorno cabizbajo de los días rápidos
en donde caben las horas ácidas y los minutos
dulces
combinación de colores para tu fino retrato
enmarcado en la seda de tu pubis
ardoroso y postulante
en tanto esa suave rutina nos entorpece
hasta no ver introducir mi aliento por tus
labios en cuanto se escucha el claro de
luna de beethoven descendiendo lentamente
hacia tu tímida vertiente cansada de vellos
y sin tocar entro a esa tu antesala caverna
silenciosa llena de nervios suplicantes
conversando de cosas de la infancia
de ese tímido glaciar que era tu frente
de cómo las limosinas se adentran en los
barrios de Harlem
o salen de los jardines de las Tullerías
viendo a Rimbaud Baudelaire Ojeda
deambular en busca de más poemas en los ardenes
abisinia chosica
En tanto cicatrices de nuestros sexos se curan
en silencio.


 

 

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