No obstante que él era muy ajeno a toda actividad física, empezó a jugar fútbol y llegó a ser un sobresaliente jugador.
Alejandro Sereni, compañero de colegio
Neftalí era malazo para el fútbol; no le pegaba a la pelota para nada. Hacíamos excursiones, íbamos al río a buscar hierbas, insectos. Era aficionado a los libros y le gustaba Julio Verne. Era muy malo para los puñetes. Una vez cuando estábamos en primer año, lo empujó un compañero de banco y al caer se desmayó. Estábamos en plena clase de inglés y el profesor empezó a gritar: -¡No tiene vida. Tienen que sacarlo de aquí!.
Luis Humberto Cerda
(Compañero de curso de Neruda)